Ernesto Valverde se despide el sábado del Athletic tras 504 partidos oficiales y dejó claro que quiere que el adiós sea “definitivo”.
En su última previa en Lezama recordó la cercanía del final y, sobre el relevo, pidió que el club “esté arriba” y confió en el rol de la plantilla.
“Ahora paso a otro sitio, a ser un aficionado”, dijo, y trasladó su deseo de “toda la suerte del mundo” al entrenador que tome el testigo.
















