
El Rayo Vallecano se prepara para recibir al Athletic Club este sábado a las 14 horas, en un partido marcado por la controversia del nuevo césped del estadio. Desde el 24 de enero, el terreno de juego ha estado inactivo debido a su mal estado, generando críticas hacia la gestión del club y la Liga.
Un césped polémico
El encuentro entre el Rayo y el Athletic, que suele ser una celebración de las aficiones, se ve empañado por el cambio de césped en el Estadio de Vallecas. Desde el 24 de enero, cuando Osasuna ganó, el balón no ha rodado en la Avenida de la Albufera. A pesar de que el nuevo césped fue plantado hace tres semanas, las condiciones climáticas han dificultado su asentamiento.
“Está muy asentado, casi en su totalidad”, afirman fuentes del Rayo.
La gestión del club en entredicho
La situación ha generado descontento entre los aficionados, quienes critican la gestión del presidente Raúl Martín Presa y la falta de instalaciones adecuadas. La sección femenina del club también ha sido objeto de críticas, ocupando puestos de descenso en la categoría de bronce.
El partido Rayo-Oviedo, programado para el 7 de febrero, fue suspendido debido a las malas condiciones del césped, lo que llevó a la Liga a trasladar el encuentro a Butarque, generando aún más frustración entre los seguidores. “Se podía jugar en Vallecas”, lamentó Iñigo Pérez, entrenador del Rayo.
La incertidumbre persiste sobre el futuro del césped y la gestión del club, mientras los aficionados esperan que el partido contra el Athletic se lleve a cabo sin contratiempos.











