Yeray volvió al fútbol como capitán del Athletic en el partido frente al Getafe tras concluir el 2 de abril los 10 meses de sanción de la UEFA por un dopaje involuntario. El central, castigado pese a que no hubo voluntad de obtener ventaja, explicó sus sensaciones y aseguró que la derrota fue “merecida”.
Regreso tras la sanción de la UEFA
El pasado 2 de abril finalizó el castigo de 10 meses impuesto por la UEFA a Yeray. La sanción se originó por un dopaje involuntario: el central consumió por error pastillas contra la alopecia que contenían canrenona, una sustancia prohibida.
“Han sido meses complicados”
Yeray regresó con intención de reivindicarse y asumió el rol de capitán. Sobre el periodo de suspensión, declaró: “Han sido meses complicados. Al final te apartan de todo lo que llevas viviendo durante 10 años. Las ganas me han comido por dentro”.
El futbolista añadió que el retorno lo vivió con “nervios y tensión”, al no saber si el ritmo sería el mejor posible, y destacó que el brazalete se lo otorgó Iñaki Williams. También agradeció a compañeros y afición, así como a su entorno personal y los mensajes del delegado que le escribía antes de cada partido.
Balance del partido contra el Getafe
En relación con el encuentro, Yeray señaló que el equipo rival les superó “en todas las acciones”. Reconoció la derrota y sostuvo que no demostraron capacidad para “meterles el miedo en el cuerpo”.
Asimismo, indicó que tendrán toda la semana para revertir la situación y centrarse en el siguiente objetivo, señalando que “la del Villarreal es la primera final de 8”.















