Mikel Vesga, centrocampista del Athletic, afronta el cierre de la liga este sábado en el Santiago Bernabéu con 824 minutos esta temporada y solo 5 partidos de inicio. En una entrevista en Onda Vasca, asumió su rol y buscó dar continuidad a su intención de jugar. La consecuencia para su búsqueda: qué dice sobre su futuro y cómo interpreta el mal año del equipo.
En esta noticia
- Dato claveEste sábado en el Bernabéu, Vesga suma 824’ y solo 5 titularidades esta liga
- Dato claveEn liga 439’, en Champions 247’ y en Copa 138’: así reparten sus minutos
- ResumenVesga explica su enfoque: acepta el rol actual y trata de seguir encontrando minutos
Minutos, titularidades y rol
Con datos en liga, Champions y Copa, Vesga acumula 439 minutos en el campeonato doméstico, 247 en la competición continental y 138 en el torneo copero. Además, ha aparecido en el once inicial en cinco ocasiones. El gasteiztarra reconoció que no es el escenario deseado y detalló cómo está enfocando su papel.
“A nadie le gusta estar, no voy a decir al margen, pero en el rol de estar en el banquillo, estar para esas segundas partes. Pero no me ha quedado otra que aceptarlo”, señaló. Según su relato, intenta que los jóvenes que llegan detrás vean posibilidades desde el trabajo diario.
También afirmó que, cuando sale, procura aportar con lo aprendido: “cuando salgo intento aportar lo que sé y con la experiencia jugar más tranquilo que otras veces”. En cuanto al impacto de los cambios, indicó que no sabe qué buscará el club o el nuevo técnico con él y que afronta el tramo decisivo con la mirada puesta en la pretemporada.
Críticas, mensajes y futuro
Sobre las críticas que han acompañado la campaña, Vesga sostuvo que el fútbol es “muy resultadista” y lamentó ciertas referencias hacia el Athletic. “El fútbol es muy resultadista. A mí me duele que el otro día canten lo de Athletic sin vividores”, declaró.
A la vez, remarcó que, pese al ruido, recibe “mensajes súper positivos” y aseguró que la mayoría de apoyos que recibe son de ánimo, pese al final de temporada marcado por la salvación y la ausencia de Europa.


















