
Athletic Club
Tensión con el Athletic va más allá de invitaciones
La crisis abierta en el Athletic en los últimos días enfrenta al presidente, Jon Uriarte, con una parte de la plantilla, tras la retirada de invitaciones a jugadores y jugadoras. Iñaki Williams e Unai Simón dieron su versión en Vigo y reclamaron una reunión pendiente. El detonante fue el anuncio por Jon Berasategi, pero el malestar acumula decisiones internas de años. La consecuencia, según los capitanes, es una tensión que el club intentará rebajar en una cita con Uriarte esta semana. estado físico de Iñaki Williams
Declaraciones de los capitanes
Williams y Simón explicaron que el conflicto no se reduce a las invitaciones. Simón señaló que se trata de una acumulación “de cuatro años” de desencuentros y medidas percibidas desde que Uriarte llegó. Además, afirmó que afecta no solo al primer equipo masculino, sino también a empleados del club y al equipo femenino.
Sobre la crisis en forma de “plantón”, ambos se disculparon ante los periodistas por lo ocurrido tras el partido en Barcelona, aludiendo a la falta de una reunión con el presidente antes del viaje.
La reunión reclamada y el desencuentro con el presidente
Los jugadores solicitaron hablar con Uriarte antes de viajar a Barcelona, pero la cita no se produjo: “él no pudo”. Uriarte tampoco se desplazó a Barcelona ni a Vigo, impidiendo que el vestuario pudiera trasladarle su versión en esos viajes.
Durante la estancia en Cataluña, el Athletic tomó la decisión de no realizar las declaraciones previstas después del partido. Simón resumió el objetivo inicial: reunirse con Uriarte y explicar la postura de la plantilla.
Medidas en Lezama y extensión del conflicto
Además del retiro de invitaciones, fuentes próximas al vestuario mencionaron la eliminación del derecho a comer gratis en Lezama para determinados trabajadores. Se indicó que hace dos años afectó a entrenadores de la cantera y que después se extendió a empleados vinculados al primer equipo.
Las medidas citadas también alcanzan al fútbol femenino, con la retirada de invitaciones para sus partidos y cambios en condiciones relacionadas con la alimentación en Lezama.
El detonante: las invitaciones
El detonante fue la decisión del club de eliminar las invitaciones de jugadores, comunicada al vestuario por el director general, Jon Berasategi. El malestar surgió tanto por la supresión como por la forma en que se comunicó la noticia.










