Ernesto Valverde vivió su última tarde como entrenador del Athletic en San Mamés. Tras dirigir 509 partidos en Primera División, confirmó en rueda de prensa que no habrá una cuarta etapa en el banquillo rojiblanco. Para despedirse, el club de Jon Uriarte le entregó un homenaje musical: una guitarra Stratocaster. La consecuencia: su adiós queda ligado a la memoria de Jonan Ordorika.
En esta noticia
- Dato claveValverde dirigió 509 partidos en Primera División antes de su despedida
- ResumenEl club le entregó una guitarra Stratocaster roja y blanca como homenaje
- DestacadoValverde confirma en San Mamés que no habrá cuarta etapa en el Athletic
Un regalo tras la confirmación del adiós
Valverde terminó el partido ante el Celta y se dirigió a la zona de vestuarios. Allí lo recibió un grupo de responsables del club, incluido José Ángel Iribar. En ese momento apareció Ruper Ordorika, reconocido cantautor, con un mensaje claro: el Athletic ya preparaba un presente para Valverde.
El técnico se mostró sorprendido y cercano. Una de las frases que dijo en el encuentro fue: “¿Hostia, no me lo puedo creer. Ruper Ordorika”. Tras el abrazo, el acto derivó en un momento simbólico: una guitarra eléctrica Stratocaster roja y blanca, con una inscripción en euskera.
La dedicatoria y el contexto familiar
La inscripción en la guitarra fue “Athletik, gure bihotzetan betirako”, según el vídeo difundido por el club. Ruper explicó que la entrega buscaba, además de reconocer al entrenador, recordar a su hermano Jonan, fallecido el 7 de agosto de 2023.
Valverde conectó el homenaje con su trayectoria personal: “Es una oportunidad para mí de acordarme de la gente que me ha acompañado en todos estos años. Especialmente de un gran amigo mío, de Jonan Ordorika”. También recordó que él mismo le encargó una guitarra a Jonan. El reconocimiento, según el Athletic, cerró la despedida vinculándola a música, fotografía y una futura vuelta a Lezama y San Mamés fuera del rol de entrenador.

















