
Athletic Club
Nexo del Athletic antiguo y moderno
Carmelo Cedrún, fallecido a los 95 años, fue el eslabón entre el Athletic histórico y el moderno. Superviviente de los “once aldeanos”, heredó la portería rojiblanca tras el relevo a José Ángel Iribar y alcanzó el Mundial de Chile 1962, donde disputó dos partidos con España. Su trayectoria dejó una marca verificable en la historia del club: encadenó 132 partidos consecutivos entre 1952 y 1957.
De Orobio a la portería del Athletic
Nacido en Orobio, barrio de Iurreta, comenzó en el Amorebieta y llamó la atención cuando Oviedo y Valladolid se fijaron en él. El Athletic lo incorporó en la temporada 1950/51, con Lezama como titular, y debutó en San Mamés el 15 de abril de 1951 ante el Sevilla. Al año siguiente se consolidó como portero habitual: entre 1952 y 1957 fue el único guardameta en los tres palos del equipo.
Rendimiento, internacionalidad y cambios de nombre
Su serie de 132 encuentros consecutivos fue una referencia prolongada durante décadas. En lo internacional, fue mundialista en Chile 1962 y disputó dos de los tres partidos de España allí, totalizando 13 partidos como internacional. Según el relato, su apellido pasó de Sedrún a Cedrún para evitar el servicio militar en África, trámite que, con el cambio de letra, terminó cumpliendo en Garellano, cerca de San Mamés.
Lesiones y estilo de juego
Arrastró durante años una cojera ligada a una lesión en la rodilla derecha sufrida en Maine Road ante el Manchester United: se lesionó al recibir un golpe con la pierna de Taylor y, al no existir cambios, completó el partido. También jugó un mes con un dedo roto y posteriormente escayolado tras el regreso a Bilbao.
Legado deportivo
Con el Athletic, se vincula su participación en campañas con un equipo integrado por futbolistas vizcaínos y en la consecución de una Liga y tres Copas. Además, llegó a atajar un penalti a Kubala en Les Corts. Más adelante, tras ser relegado en el Athletic, entrenó en varios clubes, incluido el ascenso a Primera con el Celta, y también dirigió equipos como el Murcia, el Jaén y la Balompédica Linense.
Declaración literal: “No seas portero nunca, que no vas a tener ni un día de felicidad”.









