Quienes llevan muchos años acudiendo a San Mamés recuerdan cómo, antes de la remodelación del campo antiguo para el Mundial 82, los equipos saltaba al césped por accesos situados en las esquinas del terreno de juego. El visitante entraba por una bocana junto a la tribuna de Ingenieros, mientras el Athletic lo hacía por la más cercana a la Misericordia.
Según ese recuerdo de la grada, el antiguo diseño del estadio determinaba el punto de entrada de cada conjunto al terreno de juego: no se trataba de un acceso único, sino de rutas diferenciadas por su ubicación en las esquinas.
Para el equipo visitante, la referencia era la bocana situada al lado de la tribuna de Ingenieros; para el Athletic, la más cercana a la Misericordia. La información proporcionada sitúa estos detalles antes de la reforma acometida con motivo del Mundial 82.
El relato enlaza después con una “mala racha”, sin que el fragmento aportado incluya más datos sobre el contexto o el desenlace.















