El Getafe afronta su situación clasificatoria con 38 puntos, igualado con el Athletic, en un escenario que atribuye su evolución a la gestión de José Bordalás. Tras partir en la previa como un equipo llamado a pelear por la salvación, el técnico alicantino volvió a encarrilar la trayectoria desde la jornada inaugural, cuando tuvo que recurrir al filial para completar la convocatoria.
Del inicio por la salvación al presente en la tabla
La igualada a 38 puntos con el Athletic no es presentada como casualidad. El relato del club y del propio momento deportivo remite al recorrido que encabezó José Bordalás, que ha logrado revertir las expectativas iniciales y consolidar al equipo en la clasificación.
La jornada inaugural y el recurso al filial
Según la información disponible, en el arranque de la campaña Bordalás necesitó echar mano del filial para completar la convocatoria. Ese detalle en la primera jornada sirve como punto de contraste para explicar el cambio posterior en la dinámica del Getafe.
Un “milagro” atribuido a la planificación
La situación actual se enmarca así en la idea de un “milagro” deportivo: un proceso que, pese al inicio en el que el Getafe parecía orientado a luchar por la salvación, desembocó en una posición compartida con el Athletic tras sumar 38 puntos.















