
Athletic Club
En tres sesiones en Lezama ya encaja el Athletic
Edin Terzic aterrizó en Lezama para imponer su método de entrenamiento y, tras apenas tres sesiones, el Athletic ha mostrado buena sintonía pese al ajuste inicial. El club informó que esta semana los entrenamientos arrancarán a las 10.30, pero el equipo no pisará el verde hasta las 11.00 por trabajo en gimnasio. La consecuencia verificable es un cambio directo en la rutina diaria y en la planificación de la pretemporada.
Cambios en la rutina de pretemporada
Tras cuatro temporadas con Ernesto Valverde, el Athletic había consolidado hábitos de trabajo que Terzic decidió modificar desde el inicio. Su llegada, acompañada por Jon Uriarte y Mikel González, se orienta a ejecutar ideas propias y recuperar la motivación tras una campaña que no cumplió plenamente las expectativas.
Horario y adaptación al trabajo en gimnasio
El club señaló que, aunque las sesiones de esta semana comienzan a las 10.30, los jugadores no saltarán al campo hasta las 11.00. Los primeros 30 minutos se desarrollarán en el gimnasio, según comunicó la entidad. Además, indicaron que este esquema se mantendría “en principio, durante toda al temporada”.
Ejercicios de activación y primer ensayo
La forma exigente de Terzic ya se refleja en la activación: los tradicionales rondos previos han sido sustituidos por juegos que combinan balón, competitividad e intensidad. Según el planteamiento descrito, el objetivo es mantener a los jugadores en constante movimiento y con rapidez en acciones con y sin pelota.
Derio como primer test
Los automatismos que Terzic empieza a implantar se estrenarán en el amistoso ante el Derio, el próximo miércoles en La Florida. Hasta ese momento, el Athletic cuenta con tres entrenamientos, ya que descansará el domingo.
En las sesiones, Terzic se muestra muy activo y presente con instrucciones constantes, con traducción inmediata de su intérprete Alex Albistegui. También se apoya en su cuerpo técnico: la carrera continua suele ser supervisada por David Casamichana, mientras Óscar de Marcos actúa como “puente” con el vestuario.








