
Athletic Club
En San Mamés apareció la decepción
Edin Terzic dirigió al Athletic en San Mamés ante el Alavés este sábado, cuando la iniciativa del equipo local no se tradujo en goles y el partido acabó en 0-0. La jugada clave llegó con un penalti a Sancet, lanzado ante Sivera, que no rompió el empate. El resultado dejó al Athletic con impotencia ofensiva y reforzó la solidez defensiva rival.
Un control local sin filo
El Athletic sostuvo el ritmo durante prácticamente todo el encuentro, pero su propuesta resultó espesa y repetitiva. El Alavés protegió su área con orden y redujo muy poco el ataque rojiblanco, que no consiguió generar ocasiones con peligro sostenido más allá de disparos lejanos o intentos desde la frontal.
Opción decisiva y final estéril
La ocasión más clara para el Athletic se produjo en el tramo final, cuando el árbitro señaló un penalti por una acción sobre Sancet. El especialista ejecutó la pena máxima para lucimiento ante Sivera, sin que el marcador se moviera. A partir de ahí, los intentos del anfitrión no encontraron el remate necesario para superar a un Alavés centrado en impedir progresiones.
Seguimiento a los más activos
El duelo mostró dificultades para inquietar el área rival, especialmente por el control del Alavés sobre las zonas donde suelen nacer las jugadas peligrosas. En el partido, las acciones de Nico Williams y Sancet quedaron neutralizadas por la ocupación del centro del campo y las ayudas defensivas.
Cambios que no alteraron el guion
Terzic movió piezas tras el descanso y a lo largo de la segunda parte. Con las entradas se buscó aumentar velocidad y precisión, pero el Alavés mantuvo la estructura. En el tramo final, el Athletic tampoco logró convertir ni las segundas jugadas: el encuentro terminó con el mismo resultado con el que había comenzado en el marcador, 0-0.
La consecuencia inmediata para el Athletic fue la salida de San Mamés con sensación de atasco en el juego ofensivo, en contraste con la efectividad del planteamiento visitante para sostener la igualada.










