
Athletic Club
El Athletic debutó sin vizcaínos
El 2 de marzo de 2011, el Athletic jugó en La Romareda su primer partido del que quedaba constancia sin vizcaínos en el once. La mayoría se enteró por radio o prensa y lo asumió con resignación, pese a que el contexto ya venía de anteriores alineaciones. Quince años después, la situación persiste en la plantilla.
Un hito de 2011 y la reacción social
En aquel encuentro, Caparrós no incluyó vizcaínos ni en el once inicial ni entre los tres suplentes utilizados en la segunda parte. El autor del recuerdo señala que el hecho no provocó sorpresa inmediata en la grada, ya que la información llegó a muchos tarde, y el tiempo para cambiar el resultado ya había pasado.
La reseña sitúa el antecedente en el partido anterior, cuando, en San Mamés ante el Valencia, sólo apareció un vizcaíno entre los titulares: Koikili. En ese clima, algunos aficionados mayores reaccionaron con nostalgia, al compararlo con una época en la que el club no dependía de forma destacada de jugadores de fuera del territorio histórico.
Desde Lezama: presencia numerosa, consolidación limitada
El texto indica que el Athletic mantiene hoy el mismo número de vizcaínos en plantilla que en la temporada 2010-11: 8. En el once de Terzic se suman tres nombres entre titulares potenciales (Yeray o Paredes; Gerenabarrena o Jauregizar; e Iñaki Williams).
El punto central es la “paradoja” descrita: pese a que las canteras de Lezama aportan tres cuartas partes de los futbolistas procedentes de Bizkaia, sólo un tercio llega a la plantilla del primer equipo, y de ese grupo sólo dos o tres suelen ser titulares.
Consecuencia deportiva y comparación con otras provincias
Como ejemplo, se cita la campaña 2005-06, con 23 vizcaínos, que terminó en un mal rendimiento y con lucha por la permanencia. También se aporta la nómina de la 2020-21, donde salvo Yeray, el resto de bizkaitarras no consolidó protagonismo.
El texto vincula el fenómeno a un problema más amplio fuera del fútbol: señala menor salida de deportistas en disciplinas y menos clubes de élite en Bizkaia que en Gipuzkoa, y compara resultados olímpicos, con ventaja guipuzcoana en el medallero.
«Y encima ganaban ligas y copas».










