La afición del Athletic se mostró ayer indignada tras la derrota en Getafe y los sucesivos golpes recibidos en partidos clave por Europa, con el equipo obligado a remar y sin la actitud necesaria. A falta de ocho jornadas, la preocupación crece también por los números: en la Jornada 30 el desplome respecto al curso pasado se acentúa. estado físico de Unai Simón
Indignación tras el “suplicio” de Getafe y el 2-0 en el Coliseum
El relato que se impuso en las calles fue el del desánimo: un mensaje de aliento que contrasta con una plantilla que, según la afición, no compitió con ilusión ni ganó las disputas en un encuentro “tan importante”. La derrota en Coliseum, además, se sumó a un 3-0 reciente en Montilivi, reforzando la impresión de un equipo resignado a cerrar ciclo.
El debate sobre el punto de inflexión y el fondo
En los últimos meses, los seguidores se hicieron dos preguntas. La primera, si el Athletic había llegado a un punto de inflexión tras rachas positivas; la respuesta, con ocho jornadas por delante, parece negativa. La segunda, si el equipo había tocado fondo tras pérdidas frente a Espanyol (jornada 17), Sevilla (21) y Girona en Montilivi, a la que ahora se añade lo ocurrido en el Coliseum.
Cifras y comparación con 2017-18
La indignación se apoya en resultados. En Jornada 30, el Athletic suma 16 puntos menos que el curso pasado y lleva 15 goles menos a favor y 17 más en contra. De mantenerse la tendencia, podría acercarse al récord de desplome de la temporada 2017-18, cuando sumó 20 puntos menos que la Liga anterior.
El anuncio de Valverde y la falta de líderes
La afición también mira al futuro con dudas. Tras el anuncio de continuidad que marcó Ernesto Valverde y su decisión de no renovar, algunos interpretan que el efecto ha sido el contrario al buscado. En ese contexto, se subraya el papel de Iñigo Lekue, a quien se le reprocharon sus palabras cuatro días antes del partido contra el Betis. Con todo, el diagnóstico más repetido apunta a una carencia: la falta de liderazgos, destacando el peso limitado de referencias desde posiciones no determinantes del juego, como Unai Simón.















