Septiembre fue el punto de quiebre del Athletic: tras el empuje de agosto, el equipo encadenó una derrota clave.
Los rojiblancos compartían el liderato con el Real Madrid, pero el rendimiento se apagó y el “naufragio” empezó a gestarse.
Con menos competitividad y rotaciones forzadas, el mes crítico dejó claro el impacto de las bajas en el tramo final.

















