El Athletic vivió en San Mamés el cierre de una etapa histórica: 504 partidos que acabaron con un 1-1 ante el Celta.
El empate, sin la puntería necesaria, dejó al equipo fuera de Europa y convirtió la última noche del feudo en una despedida agridulce.
Más allá del marcador, la tribuna organizó un homenaje especial y el club intentó que el adiós tuviera memoria activa para Jonan.
















