El Athletic afronta un tramo decisivo de Liga tras encajar un 0-2 ante el Villarreal que aleja el objetivo europeo y acerca la urgencia por la permanencia. El técnico y sus jugadores reconocen la presión en San Mamés, con el descenso a seis puntos, y subrayan la necesidad de sumar “rápido” para despegarse.
De Europa a la lucha por no caer
Los leones, que aspiraban a enganche con la última plaza europea, miran ahora hacia la tabla con el descenso a seis puntos. Según el discurso del club, la derrota funciona como un “mazazo” y obliga a acelerar la recuperación en los próximos partidos.
“Necesitamos los puntos para salvar la categoría, eso es una realidad”.
“Un partido muy duro”
El entrenador calificó el encuentro como difícil “en distintos sentidos” por la calidad del rival. Subrayó además el golpe del 0-2 en la última jugada del primer tiempo, aunque aseguró que el equipo empujó y buscó romper el partido sin lograr desahogar su juego.
Presión, nervios y ambiente en San Mamés
En cuanto al contexto, el técnico señaló que cuando un equipo se ve inmerso en la zona de descenso aparece el miedo y, después, la necesidad de asumir la situación. Defendió que los nervios pueden ayudar porque generan alerta, y valoró la exigencia de la grada como parte del “secreto” del equipo.
Sobre el ambiente, sostuvo que “si no ganas, no gusta” y que el responsable es el entrenador, por lo que cualquier reprobación la asume como propia.
Ausencia de Areso y decisión técnica
Respecto a la ausencia de Areso, indicó que responde a una “decisión técnica”. Añadió que en esa posición no hay un titular “fijo” y que siempre se busca la mejor opción según el contexto.
El momento del técnico tras el 0-2
El técnico explicó que, tras el 0-2 y los silbidos, el partido podía volverse “muy peligroso”. En el descanso pidió “meterse” en el duelo, marcar y confiar en que la renta podía igualarse para salvar. También admitió que el plan no podía permitir un tercer gol del Villarreal.















