
Athletic Club
Valverde dice que la temporada es la más dura en su etapa y se va hoy
Ernesto Valverde, antes del duelo del Athletic contra el Espanyol, aseguró que la temporada actual es la «más dura» desde que dirige al club. Con 502 partidos en el banquillo rojiblanco, el equipo llega a San Mamés con 18 derrotas en Liga, igualando su peor registro y con riesgo de superarlo. La consecuencia: necesita puntos para cerrar la despedida con menos daño.
En esta noticia
- Dato claveEl Athletic iguala su plusmarca de 18 derrotas ligueras, repetida en 1992, 2007 y 2009.
- Dato claveEn victorias suma 13 en Liga, su peor cifra en las diez campañas de Valverde.
- ResumenCon dos jornadas, el Athletic puede batir su peor cifra si pierde ante Celta o Real Madrid.
Récords a la vista y final condicionado
A falta de dos jornadas, el Athletic ha igualado su plusmarca histórica de derrotas ligueras: 18, repetidas en 1992, 2007 y 2009. Puede batirla si pierde contra el Celta o el Real Madrid. En victorias, su cosecha es su peor cifra en las diez campañas de Valverde: 13, con margen para empatar el nivel de 14 que logró en otras temporadas.
El problema de fondo es el acumulado: 44 puntos cuando aún restan dos partidos, lo que incluso manteniéndose en ese rango dejaría el peor botín desde que Valverde entrena al Athletic. El curso, además, ha sido irregular en otras competiciones: salida temprana de Champions, Supercopa resuelta con contundencia ante el Barcelona (5-0) y Copa hasta semifinales, donde cayó ante la Real en una eliminatoria sin margen.
Un curso para olvidar
El equipo se ha desplomado respecto al año anterior: 23 puntos menos y cinco victorias menos a estas alturas, con 26-53 en goles encajados. El presidente Jon Uriarte avisó a principios de febrero de la dificultad del tramo final, y el vestuario lo interpretó: el hundimiento terminó de consolidarse.
Valverde, que ha dirigido al Athletic en nueve temporadas completas, cierra un ciclo con Copa y Supercopa y siete clasificaciones europeas. Su peor puesto fue el noveno, y ahora busca un cierre con “decoro”, especialmente en San Mamés, con un posible adiós más llevadero frente al Celta.







