
Athletic Club
Triunfo angustioso ante Osasuna
El Athletic dio un paso decisivo para cerrar la liga con alivio tras ganar a Osasuna, colocándose a las puertas de los 42 puntos. El partido se decidió en los momentos límite y, según lo ocurrido, “el éxito descansó en los guantes del portero”, destacando el papel de Unai Simón. estado físico de Nico Williams
Victoria con sufrimiento y tensión final
El triunfo llegó por la vía de la angustia: Osasuna volcó su ofensiva y el Athletic se replegó tras la expulsión de Jauregizar. Con ocho minutos de añadido y dominio navarro, no hubo acciones nítidas de gol visitantes, en gran parte por el trabajo de Simón.
Las dos paradas a Budimir marcaron el desenlace. La primera, según la narración del encuentro, “acertando la dirección elegida por el consumado especialista desde los once metros”. La segunda fue más compleja, con un palmeo a un cabezazo picado a bocajarro y un despeje que rozó la madera.
Primer acto contenido y ventaja inicial
La primera mitad no tuvo un arranque agresivo pese a la trascendencia de los puntos. El Athletic se adelantó al cuarto de hora y se mostró sólido sin pelota, sin insistir en presión alta y limitando la propuesta de Osasuna a pases de seguridad.
El gol tuvo origen en un saque de banda de Yuri, con participación de Berenguer y posterior acción de Nico Williams y Guruzeta, que terminó engordando su cuenta.
VAR, penales y control del resultado
Al inicio se revisó un posible penalti por mano de Torró, que el VAR anuló. En el tramo final, el VAR también intervino en un lance en el área: se señaló mano de Yeray, con penalti incontestable.
El final se cerró con tensión creciente para el Athletic, con cambios y lesiones en el descuento, y con Jauregizar recibiendo la segunda amarilla. El último pitido acabó por despejar el miedo al empate.







