
Athletic Club
Terzic releva a Valverde por lesión
En San Mamés, el Athletic Club cerró la jornada 37 con un partido ante su afición marcado por la despedida de temporada y por la permanencia que llegó gracias a la Real Sociedad. Con 18 derrotas en liga y la lesión grave de Unai Egiluz, el equipo acaba con bronca y la consecuencia es una revisión del final de campaña, clave para quien busca entender el giro del curso.
El domingo en Bilbao fue el último como local y coincidió con cambios en el banquillo. La salida de Ernesto Valverde deja paso a Edin Terzic, mientras que Iñigo Lekue se despidió tras colgar las botas. En paralelo, se conoció una nueva grave lesión para Egiluz.
Un cierre con números que pesan
La afición comparó el arranque cargado de ilusión con un tramo final descrito como decepcionante. El equipo encadenó dos derrotas seguidas sin marcar: ante el Valencia y contra el RCD Espanyol. Aun así, el Athletic se salvó “por los pelos” y con dos momentos decisivos.
La “ayuda” en la última prueba
El punto clave fue que la Real Sociedad tuvo que “chivarte” en el último examen para que la permanencia cuajara: el conjunto txuri-urdin terminó con 44 puntos en ese contexto de salvación. Sobre la valoración general, se recoge una frase literal: “Ha sido una campaña sonrojante”.
Entre pitadas y bronca, el club cerró una campaña de tensión: ya estaba fuera de Champions y de la Copa, con un calendario exigente y la sensación de haber dilapidado la temporada desde la pretemporada.







