El Athletic sufrió el domingo un duro revés ante el Villarreal, en una dinámica que mezcla juego y resultados y que complica su continuidad. Con solo siete partidos restantes, el equipo que dirige Iñaki Williams encara cada jornada como una final para evitar caer en la zona de quema.
Siete partidos, una cuenta atrás para salvar la temporada
El “batacazo” del domingo agudizó la preocupación en el entorno rojiblanco. La lectura general es que la trayectoria reciente no solo afecta a los puntos, sino también a la forma de competir, en un momento en el que la clasificación se vuelve determinante partido a partido.
La advertencia de Williams tras el partido
Tras la derrota ante los de Marcelino, Iñaki Williams intentó frenar la caída anímica y marcar un límite a la frustración.
«La situación empieza a ser muy delicada. La frustración llega y no tenemos que tener miedo».
Objetivo: escapar de la quema
Con siete encuentros por disputarse, el Athletic afronta un tramo en el que cualquier margen de error se reduce. La exigencia competitiva y la necesidad de sumar vuelven a colocar a cada partido en el centro de la temporada.















