
Athletic Club
Segundo viaje sin acudir; tensión en el club
El presidente del Athletic, Jon Uriarte, no viajó a Vigo para el Celta-Athletic de este domingo en Balaídos (21.30 horas), tras no acudir tampoco al palco del Spotify Camp Nou en el Barça-Athletic del jueves, que acabó 2-0. El dato clave es su ausencia consecutiva en desplazamientos, mientras la plantilla busca un encuentro para tratar diferencias con la directiva.
Dos partidos sin el máximo dirigente
La expedición rojiblanca llegó al Hotel Eurostars Mar de Vigo hacia las 12:00 horas con varios directivos, pero sin Uriarte. El presidente sí estuvo este mediodía en Lezama para el debut del equipo femenino en Liga. En Barcelona, el jueves, la comitiva no solo prescindió del palco: tampoco hubo atención a televisiones con derechos ni comparecencia en zona mixta al terminar el partido.
Según informó Nika Cuenca, del departamento de Prensa, fue «una decisión que han tomado los jugadores por un problema interno en el club». Esa medida implica pérdida de puntos en el ranking de colaboración con los medios, con repercusión directa en ingresos televisivos.
Tensión entre junta y vestuario
El desencadenante se sitúa en la retirada de entradas gratuitas en San Mamés para jugadores y otras personalidades vinculadas a la familia rojiblanca. Fuentes cercanas al vestuario apuntan a un malestar más amplio, aunque sin detallar públicamente la causa. Hasta entonces, los jugadores disponían de seis entradas por partido: cuatro fijas y dos ligadas a compra.
El recorte también alcanza a exjugadores, empleados, jubilados y expresidentes. Los directivos renunciaron a su cupo y el club limita la entrega a las 30 mínimas exigidas por LaLiga. La justificación del Athletic es ajustar el aforo de San Mamés ante una lista de espera de más de 11.000 socios.
El plan de comunicación en Vigo
Aún no se confirma si el Athletic mantendrá en Balaídos el plan de no hablar con los medios iniciado en Barcelona. Edin Terzic intentó desactivar el conflicto con los capitanes, señalando que no veía distracciones en el campo y que el problema no era entre medios y jugadores.









