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Puede caer a R1
El Olympique de Marsella afronta un control económico decisivo tras perder margen financiero: la DNCG fijó en 180 millones de euros el monto que debe recuperar en un año para evitar consecuencias deportivas verificables. Si no cumple, el club se expone a descensos y posibles sanciones, en un proceso que ya marcó el caso previo del Olympique de Lyon.
Deudas y control de la viabilidad
La Dirección Nacional de Control y Gestión (DNCG) interviene cuando los clubes no sostienen su situación financiera. En un escenario comparable, el Olympique de Lyon se salvó de caer a Segunda solo después de que su recurso fuese aceptado. En esa resolución, la DNCG había situado la deuda del histórico conjunto en 175 millones de euros.
Cambio de liderazgo y acusaciones
En Marsella, la gestión reciente ha sido vinculada al propietario, Frank McCourt, que controla el 98% de las acciones. Su presidencia quedó cuestionada tras la etapa de Pablo Longoria, al que se le apartó en marzo. Según Stéphane Richard, nuevo presidente, se cometieron “errores” y Longoria habría presentado un “desfase contable”.
Richard también señaló el riesgo de descenso y posibles sanciones de la UEFA, al afirmar que “estas decisiones, que han confirmado lo que ya sabíamos, no son agradables”. Añadió que no es responsable de una situación heredada por “los errores cometidos”.
Mercado sin gasto y reconfiguración
Tras el cambio en la planificación deportiva, el club encaró el verano sin desembolsos directos: los movimientos se hicieron mediante cesiones. Entre salidas y posibles llegadas, Greenwood fue traspasado al Fenerbahçe por 38 millones, el Leverkusen pagó 25 millones por Medina y Aubameyang fue enviado al Deportivo, además de rumores sobre Rulli hacia el Manchester City y sobre un posible regreso de Aguerd a la Real Sociedad.







