Qué orgullo para el Athletic Club tener un portero como Unai Simón. El guardameta rojiblanco se presentó en la gala del Balón de Oro para recibir el premio al mejor portero del año y aprovechó su discurso para poner al club bilbaíno en el centro de una noche de reconocimiento internacional.
El discurso destacó tanto por su contenido como por la forma de ejecutarlo. Simón agradeció el apoyo de sus padres, su hermano, su pareja y su grupo de amigos, además de recordar a los entrenadores y compañeros que le han acompañado durante su carrera.
El portero también tuvo palabras para sus compañeros del Athletic, especialmente para Óscar de Marcos, Iñigo Lekue y Gorka Guruzeta, a quienes definió como algunas de las personas más maravillosas que el fútbol le ha regalado.
Uno de los momentos más emotivos llegó cuando mencionó a Koldo Aguirre, fallecido recientemente, y explicó que le enseñó a entender el fútbol de una manera diferente. Simón subrayó que, más allá de los títulos, las victorias y los reconocimientos individuales, lo verdaderamente importante es el legado que deja cada persona cuando todo termina.
En ese mismo sentido, puso como ejemplo a Ángel Iribar, “El Chopo”, una figura que continúa siendo recordada por todo lo que ha dado, da y seguirá dando al Athletic. El guardameta destacó que, junto a referentes como Iribar, ha aprendido a amar los colores, la historia y la afición del club.
Para el Athletic, contar con futbolistas como Unai Simón supone tener auténticos buques insignia capaces de representar a la entidad de una forma excepcional. El portero volvió a demostrarlo en una gala mundial, elevando el nombre del club y reforzando el orgullo de toda la familia rojiblanca.
