Unai Simón reconoce que se encuentra «saturado» del fútbol y que busca refugio en su familia, su pareja y sus amigos para desconectar de su profesión. El portero del Athletic realizó estas declaraciones en una entrevista concedida a ABC y recogida por EL CORREO.

El guardameta explica que durante los torneos cortos intenta pensar lo menos posible en el fútbol y destaca la importancia de contar con un entorno personal sano. Durante el Mundial, disfrutó de la compañía de su madre, su hermano y su cuñada, una experiencia que, según relata, le ayudó a apartarse del «tornado de emociones» de la competición.

Simón también habla de su forma de entender la vida. No tiene redes sociales ni tatuajes y asegura que lleva ocho años con el mismo coche. La idea de tatuarse le rondó durante un tiempo, pero terminó descartándola después de hablar con su madre, quien le recordó que ya tenía fotografías y recuerdos de los títulos conquistados.

El futbolista destaca asimismo el valor de mantener la relación con su cuadrilla de Murguía, formada por 25 personas en un grupo de WhatsApp. «Intentas vivir bien, pero manteniendo un perfil medio-bajo», señala, convencido de que sus amigos agradecen que conserve esa cercanía.

En la entrevista, Simón también relata una situación vivida junto a su pareja, médica, en una cafetería. El portero critica que el establecimiento ofreciera un trato diferente después de reconocerle a él y afirma: «Me toca bastante las narices que me quieran dar a mí un trato especial y a mi novia otro diferente».

A sus 29 años, el guardameta alavés cuenta con un Zamora, una Copa y una Supercopa con el Athletic, además del Mundial, la Eurocopa y la Liga de Naciones con la selección española, según el repaso realizado por EL CORREO. También acumula dos nominaciones al Trofeo Yashin y el récord de imbatibilidad en los Mundiales mencionado en la publicación.