El Athletic Club perdió 1-2 este domingo en San Mamés ante el Villarreal CF de Marcelino García Toral, un resultado que reaviva la preocupación por el rendimiento y los resultados del equipo en los últimos meses. La afición mostró su descontento con pitadas y cánticos al descanso, mientras el entrenador Ernesto Valverde afronta la recta final de su etapa con siete partidos por delante.
Pitadas y hartazgo en San Mamés
El marcador reflejó un 0-2 tras un error de Iñigo Lekue instantes antes. Al descanso, se escuchó una pitada notable, sin llegar a ser clamorosa, que castigó al equipo y evidenció el malestar acumulado entre la hinchada. Desde la grada de animación se dejó oír en un par de ocasiones el grito “Athletic, échale huevos”, reclamando una actitud que, según los seguidores, no se está trasladando al juego.
Problemas de juego y rendimiento
El texto atribuye parte de la fragilidad del Athletic a las constantes lesiones y a la baja forma de futbolistas determinantes. Aun así, insiste en que el problema “no es de sudor, sino de juego”. En la temporada, el equipo ha perdido prácticamente la mitad de sus partidos: 22 de 45. Además, encadena 16 jornadas recibiendo al menos un gol en liga y acumula 21 partidos con encajados en todas las competiciones.
Asistencia y mensaje de Valverde
Las 42.981 personas que acudieron a San Mamés suponen la segunda peor entrada de las tres últimas temporadas. El técnico asumió el papel del ambiente:
“El ambiente tampoco ha sido muy bueno en el campo. En el fútbol siempre pasa lo mismo: tienes que ganar. Si no ganas, a la gente no le gusta, aquí y en todas partes. Hay que ganar”.
Objetivo Europa y próximos partidos
Con el descenso a seis puntos y aún a cuatro de alcanzar el objetivo de 42 fijado por el presidente Jon Uriarte, la tabla mantiene a Europa al alcance. El Athletic afronta ahora una nueva cita en San Mamés: un partido clave frente a Osasuna en nueve días, con necesidad de reacción “con carácter” y, sobre todo, con fútbol.















