En Schwerte, cerca de la carretera entre Menden y Dortmund, el restaurante Carlos se ha consolidado como punto de reunión para la familia del Borussia Dortmund. Regentado por Carlos Couto, ofrece pollo asado luso y brasas, con un servicio que afirma estar listo en 13 minutos. La consecuencia es verificable: a las cinco de la tarde el local registra ocupación plena y mantiene una dinámica constante de visitas del entorno del club.
Un local ligado al Borussia
El restaurante Carlos, conocido en la región por su especialidad de brasas y su pollo asado, es dirigido por Couto, alemán hijo de inmigrantes portugueses llegados a Dortmund en los setenta. Habla castellano y explica que su cocina permite servir el plato en 13 minutos. La tradición se reforzó cuando Jürgen Klopp convirtió el establecimiento en punto de encuentro para seguidores y jugadores.
Una clientela que incluye al cuerpo técnico
Tras la marcha de Klopp, la costumbre continuó con la llegada de Edin Terzic, que visita el local en compañía de su familia. Couto señala que Terzic suele acudir a menudo y que el restaurante funciona como espacio para relajarse. También recuerda cómo llegó al club Guille Bueno a través de una anécdota relacionada con Terzic y una lesión en pretemporada.
Otra señal del vínculo con el fútbol es la visita de Achraf Hakimi: Couto relata que el jugador, ya en el PSG, le pidió enviarle un tiramisú por correo hasta París.
Capacidad, ritmo de trabajo y plato estrella
Según Couto, el restaurante tiene capacidad para 300 personas y se llena desde las cinco de la tarde. Para atender la demanda, trabaja con su mujer y un equipo de 31 empleados. El dueño describe además una actividad paralela estacional en Portugal, donde recorre fiestas locales con su camión-asador.










