
Los jugadores del Athletic se divirtieron en Praga, donde desataron una emocionante guerra de bolas de nieve. La nieve cubría el suelo y el ambiente festivo se apoderó del equipo, que aprovechó el momento para relajarse y disfrutar de la camaradería. Entre risas y lanzamientos, los futbolistas mostraron su lado más humano, dejando atrás la presión del deporte. Sin duda, un momento que quedará grabado en la memoria de todos.














