
Athletic Club
Goleó tras 2-2 con Alavés
El banquillo del Athletic celebró con estruendo el tercer gol de la remontada y, con esa invasión del campo, dejó ver el ánimo en la caseta rojiblanca. El partido cambió tras el gol al inicio del segundo tiempo, y el dato clave fue la inercia antes del descanso. La consecuencia: el equipo alcanzó 44 puntos, se aseguró la zona alta y volvió a mirar Europa con intención de búsqueda clara: entender qué pasó en Mendizorroza.
Según lo narrado en el encuentro, no era habitual que suplentes invadieran el césped para festejar un tanto en la Liga. Tras el 2-2, la reacción colectiva se intensificó cuando el Athletic terminó ganando un duelo en el que el Alavés, que se jugaba la vida, había llegado a ponerse por delante en dos ocasiones.
Un primer tiempo sin rédito
El Athletic tardó pocos minutos en encajar el primer golpe: Antonio Blanco marcó a los 8 minutos en la primera jugada ofensiva del Alavés tras pisar campo contrario. Antes del descanso, el relato destaca un “penalti interruptus” que pudo haber agravado la situación.
El giro tras los cambios
El segundo tiempo arrancó con la reactivación del equipo. Se menciona que los cambios “dieron el giro” y que Navarro apareció con un gol que encendió la remontada. Después, Galarreta aportó criterio y Sancet igualó con un tanto señalado como “golazo”, mientras Tenaglia desnudó la defensa en una acción de esquina previa.
La tensión terminó por romperse cuando Nico Williams volvió a generar peligro y el Athletic selló el resultado. “Los cuarenta y cuatro puntos que lucen en el casillero no solo dejan al Athletic a salvo de cualquier mal sino que le vuelven a poner en la rueda del pelotón que disputa las plazas europeas”.







