
El Athletic Club empató 0-0 contra el Slavia Praga en un frío encuentro en la Fortuna Arena, donde 1.200 aficionados se hicieron notar a pesar de las bajas temperaturas. El partido, disputado el martes, fue una cita esperada por los seguidores bilbaínos en la capital checa.
Un ambiente cálido entre el frío
A pesar de las temperaturas que rondaron los dos grados, los aficionados del Athletic mostraron su pasión. Desde primera hora, las bufandas rojiblancas adornaron las calles de Praga, donde los seguidores se reunieron en la plaza del reloj astronómico.
La afición se agrupa
Con cervezas a precios accesibles, los hinchas se fueron calentando antes del partido. «Hemos intentado encontrar entradas hasta última hora pero ha sido imposible», comentó Aitor Martínez, uno de los aficionados que no pudo acceder al estadio.
“Hemos intentado encontrar entradas hasta última hora pero ha sido imposible”
Mientras tanto, otros aficionados se agruparon en bares cercanos para seguir el partido en grupo. Sin embargo, la jornada también tuvo un momento negativo, ya que los ultras del Slavia exhibieron banderas del Athletic robadas, lo que empañó el ambiente festivo.
El encuentro dejó un empate sin goles, pero la afición del Athletic demostró su inquebrantable apoyo al equipo.













