
Athletic Club
Familia sevillana recorre 1.000 km para el derbi en San Mamés
Una familia andaluza recorrió cerca de 1.000 kilómetros desde Sevilla hasta San Mamés para asistir al primer derbi de la temporada del Athletic. Abuelo, hijo y nieto llegaron a Bilbao para presenciar el encuentro y, tras el viaje, reforzaron un vínculo intergeneracional con el club. La consecuencia inmediata fue que su “domingos de fútbol” quedó consolidado como tradición familiar.
Un derbi a pie de grada
El patriarca pisó por primera vez las gradas de San Mamés tras años oyendo a su gente hablar del Athletic. Según explicó, terminó yéndose “al Athletic de Bilbao” y afirma que sigue disfrutando del equipo por cómo define a su gente y su forma de competir. Ese momento tuvo lugar junto a su hijo, que lo describió como una fuente directa de adhesión para la siguiente generación.
Herencia del Athletic
El hijo detalló que su padre influyó en el entorno familiar al vincular el club con nombres y pertenencia. Indicó que la alineación de una época marcó el bautismo de la generación siguiente: puso a su hermano Dani por Daniel Ruiz Bazán y él también acabó siendo del Athletic tras esa decisión. A partir de ahí, sostuvo que su padre “metió el veneno”.
La tradición continuó con su propio hijo, que eligió el nombre de Julen en honor a Guerrero, “la perla”. En San Mamés, el joven observó el estadio con su abuelo y el marcador de referencias familiares, incluido el dorsal de Mikel Jauregizar, como parte del rito rojiblanco.
Reunión y futuro del legado
La familia resumió su idea del Athletic como reunirse los domingos y disfrutar juntos del fútbol y del equipo. En ese contexto, el compromiso expresado por Julen apuntó a que estas tres generaciones de athletizcales no serían las últimas en su familia.










