El Athletic encajó un 0-2 ante el Villarreal en San Mamés y se marchó al descanso tras una de sus peores primeras partes de una mala temporada. El equipo rojiblanco fue recibido con una gran pitada y silbidos, mientras la afición elevaba la bronca contra los futbolistas tras el pitido del árbitro.
Otra noche de tensión en el estadio rojiblanco
Según lo reflejado en el partido, el Athletic no logró frenar el mejor juego del Villarreal y llegó al intermedio con desventaja en el marcador. La respuesta del público fue inmediata y marcada, con silbidos que se intensificaron tras la finalización de la primera parte.
El 0-2 condiciona el resto del encuentro
El resultado de 0-2 dejó al Athletic en una situación complicada desde el inicio. La intensidad de los abucheos, en un estadio como San Mamés, alcanzó una magnitud inusual y se dirigió a los futbolistas mientras el equipo se preparaba para volver al terreno de juego.















