
Athletic Club
En 1985, Las Llanas ya marcaba el legado del Athletic
En el verano de 1985 en el campo de Las Llanas, el exfutbolista Jabo Irureta lideraba la consolidación deportiva del River tras su salto a los banquillos. En la temporada 84/85 el equipo ascendió a la segunda nacional y en el 85/86 logró la permanencia con holgura. El proceso formó un grupo que más tarde continuó carreras en el fútbol, especialmente en el banquillo.
Del césped a los banquillos
Irureta dejó la práctica activa poco antes, con etapas previas ligadas al juego y a su transición hacia el entrenamiento. El texto sitúa su llegada a los banquillos tras esa fase y destaca que configuró un equipo con recursos limitados y conocimiento futbolístico.
Un modelo de equipo
En la explicación del proceso aparece el criterio de funcionamiento colectivo, resumido literalmente como “de perogrullo” al referirse a futbolistas y grupo por encima del individuo. Entre los jugadores mencionados figuran Jon Aspiazu, Mendilibar, Antonio Gorriarán, Manix Mandiola y el grupo de Murúa y Primi, además de la presencia del exinternacional Escalza.
Resultados y proyección
La temporada 85/86 del River se describe como una salvación “con holgura” y con partidos de alto rendimiento en Las Llanas, incluyendo un duelo citado contra el Tenerife con Peio Aguirreoa de portero y un doblete de Mendi. Al año siguiente, el River rozó el ascenso a Primera, frustrado por “cosas del otro fútbol”.
La formación alrededor de Irureta se vincula con trayectorias posteriores: Valverde y Aspiazu, Mendilibar, Mandiola, Edorta Murua y otros desarrollaron carreras en entrenamientos, metodología y tareas editoriales, y se menciona el paso del Txingurri hacia el Athletic, además de la referencia a Lezama.










