
El Athletic mira el final de temporada con una tarea clara: mejorar en dos frentes para asegurar plaza europea. Con abril recién instalado y nueve jornadas aún por delante, el equipo rojiblanco aparece en su “semana de exámenes” con una nota que exige remontar. El motivo principal es defensivo y numérico: encadena 19 partidos consecutivos en todas las competiciones recibiendo al menos un gol, una dinámica que no se veía desde 2002 y que ya roza una marca histórica de 36 encuentros seguidos encajando.
El último partido en el que el Athletic dejó la portería a cero fue en Copa, el 18 de diciembre, contra un Ourense de Primera RFEF (0-1, con prórroga). Antes, la única excepción ante un rival de máximo nivel había sido frente al PSG en Champions el 10 de diciembre de 2025 (en el último mes del año) y, en Liga, el 10 de diciembre no: el texto sitúa el anterior candado liguero ante el Atlético, el día 4 de ese mes en San Mamés (1-0). Entre medias, el equipo estuvo cerca de cortar la racha ante el Betis, pero un libre directo perfecto de Fornals lo impidió con algo más de un cuarto de hora por jugar.
La ocasión de intentar frenar el daño llega este domingo en Getafe, donde el objetivo inmediato es no alcanzar el “20” en la peor secuencia rojiblanca desde 2002. Aquel Athletic, sin embargo, logró meterse en Europa aun sin cerrar la portería durante muchos partidos: en 2001-02 encadenó 36 encuentros encajando, y luego llegaron los años en los que esa tendencia se cortó hasta coincidir con el arribo de Valverde.
El problema no es que falten intentos: el Athletic es cuarto en el ranking de disparos totales y, aun así, la efectividad deja dudas. Según datos de Transfermarkt, es el tercer peor equipo de LaLiga en eficiencia goleadora: 32 goles con 564 intentos, un 5,7%. Solo Rayo Vallecano (5,1%) y Real Oviedo (4,9%) disparan peor en conversión. En el otro lado están Villarreal (10,7%) y Barcelona (10%).
En ataque, la mejora depende en gran parte de Álex Guruzeta, máximo goleador rojiblanco con 13 tantos (6 en Liga, 5 en Champions y 2 en Copa). Está cerca de su tope (16, en 2023-24), y su última sequía de gol ya pesa: no marca desde el doblete al Elche del 20 de febrero. Aunque Guruzeta ha tendido a marcar en pares esta campaña, el Athletic necesita que esa producción sea compartida y que el equipo reduzca el número de ocasiones en las que concede.
En su calendario final, Valverde suele insistir en la misma idea: generar volumen de oportunidades para convertir con regularidad. El Athletic ya produce, pero le falta transformar y, sobre todo, volver a “poner cerrojo” en un momento en el que Europa se decide con margen reducido. El tramo final de liga dictará si abril trae mejora real o si la racha vuelve a pasar factura.




















