
Athletic Club
Cae ante el Atlético en casa
La derrota del último fin de semana cerró una campaña “vergonzante” para el Valencia, que cayó en casa ante un Atlético con el foco en su duelo de la semana contra el Arsenal. El partido mostró a un equipo superado y sin solidez, dejando al conjunto al borde del descenso. A falta de cuatro jornadas, el objetivo inmediato pasa por sumar.
En esta noticia
- Frase clave“El Valencia de este año no sabe qué quiere ser”, dicen los análisis del club
- Dato claveAtlético alineó cinco canteranos y otros tantos suplentes y aun así dominó
- ResumenRestan cuatro partidos: visitas a San Mamés y Anoeta y recibir al Rayo
Atlético alineó cinco canteranos y otros tantos suplentes y aun así dominó. El Valencia, que ya había encadenado señales preocupantes durante el curso, confirmó que el “efecto Corberán” ya no existe. “El Valencia de este año no sabe qué quiere ser”, señala el análisis que circula sobre su rendimiento.
Un final de temporada con calendario exigente
Con cuatro partidos restantes, el Valencia afronta visitas a San Mamés y Anoeta y recibirá al Rayo antes de medirse al Barcelona. El margen de error es mínimo, mientras la permanencia—sin lograrse desde 1987—se percibe cada vez más cerca.
El único respiro: el average particular
El conjunto valencianista tiene ventaja en el promedio particular ante Sevilla, Alavés, Espanyol y Levante; está empatado ante Mallorca y Girona (según diferencia general, ahora favorable ante catalanes y perjudicial ante baleares); y solo lo ha perdido ante el Elche.
Datos de contexto y caída deportiva
En las 12 temporadas desde la llegada de Peter Lim, solo dos veces el Valencia obtuvo una puntuación tan baja en la jornada 34: en 20-21 con 36 y en 22-23 con 37. En el actual curso, la distancia con el descenso se ha estrechado.
Sistema y problemas: defensa y ataque
Corberán usó con frecuencia el 4-4-2, variando a 4-2-3-1 para protegerse. Aunque el bloque “sin balón” buscaba cerrar carriles interiores, los resultados no llegaron: el equipo no se mostró sólido y el área fue un punto débil.
En ataque, la producción también cayó. Solo cuatro equipos—Getafe, Rayo, Oviedo y Girona—han anotado menos goles que el Valencia. Con el curso ya encarrilado, la necesidad de revertir la tendencia se ha convertido en el factor decisivo.







