
Athletic Club
Athletic ‘paga’ el minué
El Athletic, con protagonista Luis Fernández en el recuerdo, volvió a protagonizar una tarde que acabó con el Celta marcando primero y el equipo rojiblanco buscando empate con remates intermitentes. El dato clave: el gol del Celta llegó en 4 minutos. La consecuencia fue una remontada constante y un cierre con una falta final que elevó la adrenalina, pese al resultado.
En San Mamés, donde se planteó el “balance” del año, el partido se vivió como un cierre de temporada: despedidas, homenaje y un ambiente que no alcanzó para llenar La Catedral. El texto señala que el personal dio por terminada la función y que San Mamés registró la segunda peor entrada de la temporada.
Gol temprano y partido condicionado
La escena cambió en un saque de banda en el centro del campo. Jaureguizar quedó expuesto a una pérdida, Moriba robó y Williot batió a Simón para poner el 1-0 en el marcador. Con ventaja inicial, el Celta controló el ritmo y el Athletic tuvo que volver a cargar contra un rival replegado.
“El Celta entró en el partido concentrado y consciente de lo que se jugaba”. La frase enmarca un plan orientado a defender el resultado, con continuas pérdidas de tiempo tras marcar.
Segunda parte y una jugada para el recuerdo
Valverde mantuvo la apuesta por los mismos mecanismos. Tras el descanso, Unai Gómez destacó en la faceta ofensiva sin convertir: portero y falta de puntería evitaron el empate. Unai se fue al vestuario y Robert Navarro entró en su lugar.
La acción más bonita llegó al mejorar la circulación por la banda: una pared entre Galarreta y el lateral desembocó en un centro que Williams remató a la red. El Celta, mientras tanto, siguió sin abrir el juego y el duelo se tensó en los minutos finales.
El cierre llegó con una falta al borde del área en el último segundo. El público celebró el esfuerzo, pero el partido terminó con sensaciones más de resistencia que de soluciones, con el vestuario saludando al tendido.







