
Athletic Club
Athletic no afinó a puerta
En el derbi vasco en Mendizorroza, el Deportivo Alavés de Quique Sánchez Flores buscaba un impulso tras un ambiente cargado de tensión. El Athletic empezó con el balón, pero Antonio Blanco abrió el marcador con un gol decisivo. Tras el descanso, Tenaglia sumó otro tanto y el cierre con goles de Sancet y Nico Williams dejó el resultado final en 2-4, enfriando las opciones locales.
“Fue Tenaglia a balón parado”, marcó el punto de inflexión del encuentro para el Alavés. Con la intención de “entender qué pasó en el derbi vasco y por qué se rompió el partido”, el choque mostró cómo dos rachas cortas alteraron el guion.
Golazo inicial y cambio de ritmo
El Athletic controló los primeros compases, pero en la primera llegada del Alavés, Antonio Blanco aprovechó el momento para anotar. A partir de ahí, el partido redujo ocasiones y el dominio se volvió más impreciso, con pocas opciones claras para ambos equipos.
Descanso y ventaja que se amplía
Los cambios de Valverde al descanso ajustaron al Alavés. Tras la reanudación llegó un gol que devolvió ventaja al equipo: Tenaglia, en una acción a balón parado, volvió a diferenciarse por contundencia y eficacia.
Oihan Sancet y Nico Williams remataron la dinámica. Sus tantos actuaron como jarro de agua fría para el Athletic, que ya no logró recuperar el control del marcador.
Incidencias en la actuación individual
En el Athletic, Sivera tuvo un primer tiempo con escaso trabajo y, aunque mejoró después, no pudo evitar los goles. Ángel Pérez dio una asistencia clave en el primer tanto del Alavés. Otto se mostró inseguro en momentos. Tenaglia destacó en cortes y en el peligro generado en jugadas de estrategia, además de marcar en el 68.
En el Alavés, Rebbach tuvo menos impacto y errores defensivos que inquietaron. Antonio Blanco, en cambio, consolidó su protagonismo como “fijo” del equipo, apareciendo en el área para resolver la jugada inicial.







