
El 1 de febrero de 1970, el jugador del Athletic Club, Félix Zubiaga, marcó tres goles en un histórico partido contra el Real Madrid, que terminó 5-0. Este encuentro, celebrado en San Mamés, marcó el inicio de una tradición en el fútbol español: el balón firmado por los compañeros como premio al goleador.
Un hito en la historia del fútbol español
La tarde del 1 de febrero de 1970, el Real Madrid sufrió una de sus mayores derrotas en la historia reciente, siendo goleado 5-0 por el Athletic Club. Zubiaga, autor de tres de los cinco goles, se llevó a casa un balón firmado por sus compañeros como reconocimiento a su hazaña.
La tradición del balón firmado
“Cada jugador que marque tres o más goles recibirá en lo sucesivo tal obsequio”, declaró Ronnie Allen, manager del Athletic.
Este gesto, que se ha convertido en una tradición en el fútbol, fue importado por Allen desde Inglaterra, donde ya era habitual. Zubiaga, nacido en Arrankudiaga-Zollo en 1945, se destacó como centrocampista ofensivo antes de convertirse en defensa tras una grave lesión.
Un cambio de posición inesperado
Tras su recuperación, el nuevo entrenador, Milorad Pavić, decidió que Zubiaga jugaría como lateral izquierdo, un cambio que sorprendió al jugador. A pesar de su preferencia por el ataque, Zubiaga defendió el dorsal 3 durante siete temporadas, acumulando 132 partidos oficiales con el Athletic.
La historia de Zubiaga y su balón firmado es un recordatorio de las tradiciones que enriquecen el fútbol español.













