
El delantero francés Kylian Mbappé vivió un momento crucial en su carrera en Bilbao el año pasado, cuando falló un penalti que lo llevó a tocar fondo. Este episodio se convirtió en un punto de inflexión que lo catapultó a ser el máximo goleador de la Primera División con 31 goles en 34 partidos.
Un año de contrastes
En 2024, el Real Madrid llegó a San Mamés con la intención de defender su título de Liga, pero se encontró con un Athletic Club decidido. A pesar de las expectativas, el equipo dirigido por Carlo Ancelotti fue derrotado, con goles de Alex Berenguer y Gorka Guruzeta, y una destacada actuación del portero Julen Agirrezabala.
El penalti fallado
“En Bilbao toqué fondo, fallar ese penalti… Pero me hizo bien porque me di cuenta de que debía dar el máximo y jugar con personalidad.”
El penalti fallado por Mbappé fue un momento decisivo que generó dudas sobre su rendimiento. Sin embargo, este error lo motivó a mejorar, convirtiéndose en el goleador que se esperaba. Desde ese partido, acumuló un total de 43 goles, ganando la Bota de Oro al final de la temporada.
Un nuevo desafío
En la actual temporada, el Real Madrid regresa a San Mamés con problemas en su juego y resultados, acumulando tres empates consecutivos. A pesar de esto, Mbappé ha demostrado ser un jugador clave, destacando con un hat-trick en la Liga de Campeones contra Olympiacos.
El camino de Mbappé ha sido de altibajos, pero su evolución es notable y sigue siendo un referente en el fútbol.













