
El Athletic Club se enfrenta a un crucial partido de Champions en Praga contra el Slavia, marcado por el frío extremo y la presión del público local. Pablo González, exfutbolista del Dukla Praga, advierte sobre las dificultades que presenta el clima y la fortaleza colectiva del rival.
Un desafío helado en Praga
El Athletic ya se encuentra en la capital checa, preparándose para un encuentro decisivo que podría definir su futuro en la competición. Con temperaturas bajo cero, el clima se convierte en un rival adicional para los leones.
El clima como rival
«En Praga no solo juega el rival, juega el termómetro», advierte Pablo González.
González, quien ha vivido la experiencia de jugar en estas condiciones, recuerda que las temperaturas pueden bajar hasta «menos cinco o menos siete grados». Este frío extremo es un factor que los aficionados deben tener en cuenta.
Un rival colectivo
En el aspecto futbolístico, González destaca que el Slavia Praha ha evolucionado. «Ya no hay grandes individualidades, su fortaleza reside en lo colectivo», señala. Los equipos checos son conocidos por su solidez defensiva y su capacidad de trabajo en equipo.
Un ambiente intenso
El exfutbolista también menciona que el público checo no debe subestimarse. «Quien piense en un público frío se equivoca», afirma, resaltando la atmósfera vibrante que se vive en el Eden Arena.
El Athletic se prepara para un encuentro que promete ser un verdadero desafío en todos los aspectos.













