El Athletic afronta este domingo un partido ante el Villarreal en un clima de tensión tras sumar 15 derrotas, las segundas más altas de la Liga, superadas solo por Levante y Oviedo, con 16 cada uno. A siete jornadas del final, el club vive la incertidumbre de su proceso electoral y el mal momento deportivo.
Derrotas, descenso y desgaste en San Mamés
Los “leones” atraviesan “un desgobierno absoluto” según el contexto descrito, con semanas instalados en zona de descenso. Además, el apoyo del público también refleja el bajón: el encuentro de este domingo frente al Villarreal registró el menor aforo de San Mamés en todo el curso, con una diferencia de 3.000 espectadores respecto al anterior peor registro.
Proceso electoral virtual y mensajes que no encajan
El Athletic, en “mitad de un proceso electoral virtual”, mantiene un clima de silencios. Las intervenciones que se producen son cuestionadas, como la del director deportivo en la previa del último encuentro, que apuntó a exigir “apretar” a todos.
“Es una manera de mandar avisos a todos, de tener que apretar, de exigirse y de que todos tenemos que ir a nuestro mejor nivel”.
En esa misma línea, el director deportivo añadió que los movimientos sobre el banquillo se anunciarán “cuando haya nuevo presidente”, frase que contrasta con que el escenario ya estaría decidido.
Areso fuera y la respuesta del entrenador
En declaraciones a Dazn, el director deportivo habló de la situación de Areso, que se quedó fuera de la convocatoria. Mientras, Valverde, encargado del día a día, vinculó decisiones y sensaciones a “cuestiones técnicas” orientadas a una mejora.
El futuro ya estaba definido
Mikel González, vinculado al club y relacionado con declaraciones previas a la salida de Valverde, volvió a “pisar un charco” en el relato. La referencia apunta a que el vestuario conoció que Valverde no continuaría al término de la temporada, con recepciones diversas dentro del grupo.
De cara al tramo final, el Athletic llega al sprint con margen sobre Europa y descenso, pero con una dinámica que obliga a mirar más al peligro cercano. De los siete rivales restantes, solo el Alavés figura por detrás en la clasificación.















