
Desde el próximo domingo, Yeray Álvarez podría volver a ser convocado y jugar en competición oficial con el Athletic. El jueves vence el plazo de su sanción de la UEFA, en un momento en que el club también espera la recuperación de Unai Egiluz. La situación reequilibra la plantilla pese a que el verano pasado el Athletic arrancó con solo dos centrales disponibles.
Vuelta de Yeray y recuperación de Egiluz
El jueves expiran los diez meses de castigo que la UEFA impuso a Yeray Álvarez. Con su retorno, el Athletic gana un central específico para afrontar los nueve partidos de liga que restan. Casi al mismo tiempo, Unai Egiluz estaría en el tramo final de la rehabilitación por su lesión de rodilla sufrida en pretemporada, tras meses sin poder competir.
Del inicio de curso con dos centrales al escenario actual
La nómina de centrales pasaría de nuevo a cinco, una cifra distinta a la del arranque del curso, cuando el Athletic solo contaba con Dani Vivian y Aitor Paredes para ser alineados en agosto. En ese periodo, ni Yeray ni Egiluz podían ser utilizados por criterio del técnico, Ernesto Valverde.
La incorporación de Aymeric Laporte se materializó el 11 de septiembre, cuando los organismos competentes validaron el cambio de escudo del Al-Nassr por el del Athletic. El trámite no pudo cerrarse dentro del mercado y, según se recuerda en el relato, la FIFA atribuyó el problema administrativo a la negligencia del club saudí.
Impacto en la planificación y competencia interna
Laporte llegó con falta de ritmo competitivo tras no jugar desde abril. Tras entrar en lista y debutar aceleradamente en el banquillo, su proceso se vio afectado más tarde por una lesión, que le dejó en la enfermería durante dos meses y le hizo perder una docena de partidos. Para paliar el déficit, Valverde recurrió en ocasiones a Lekue y Yuri, además de contar con Monreal, repescado del filial, que intervino en dos.
De cara al futuro, el texto considera improbable que los cinco centrales permanezcan en plantilla, dado que, con excepción de Yeray, el resto tiene contrato en vigor y el escenario apunta a posibles salidas o cesiones, en función de la disponibilidad real de minutos y de la competencia interna del Athletic.













