
El jugador del Getafe ha mostrado su satisfacción por la continuidad de Satriano en el club y ha confesado su ilusión por que, si fuera posible, él también pudiera seguir “otra temporada” en la entidad azulona. A la vez, ha asegurado que el equipo mantiene el foco en el día a día tras encadenar buenas sensaciones y ve el próximo partido contra el Athletic como un reto “muy difícil”, aunque con la confianza de competir mejor y sumar en casa.
En su llegada, el futbolista destaca que la confianza recibida desde el primer día y la unión del grupo (incluyendo a los recién llegados) han sido claves para adaptarse rápido y ofrecer un rendimiento inmediato. Sobre el trabajo del entrenador, afirma que su exigencia diaria fortalece al jugador mental y futbolísticamente, y que las instrucciones del cuerpo técnico se traducen en seguridad para los partidos.
Respecto a Europa, admite que es “muy difícil” por la exigencia de la competición, pero recalca que el vestuario no se obsesiona con el objetivo y se centra en “ganar y sumar puntos”. También señala que el buen ambiente ayudó a revertir la situación previa, en la que el equipo conocía la presión por los resultados, pero encontró “energía” para crecer desde el inicio.
Sobre la sanción del entrenador, subraya que su ausencia es importante, aunque el equipo afrontará la situación con dedicación, contando con el segundo entrenador al frente. El jugador, que ha militado en clubes como Boca Juniors y Anderlecht, indica que le sorprendió la capacidad del Getafe de luchar “todos por lo mismo” y mantener una identidad clara en cada encuentro.
Como meta personal, apunta que quiere marcar “la mayor cantidad de goles posible”, aunque reconoce que viene de varias jornadas sin anotar y que confía en que las ocasiones llegarán. Finalmente, elogia el papel de Luis Milla y Juan Iglesias como figuras con carisma, energía y capacidad para contagiar al grupo, reforzando el clima de unión en el vestuario.














