Edin Terzic aprovechó la final de la Euskal Kopa para repartir minutos, aunque mantuvo la exigencia sobre la idea de juego del Athletic. En un equipo todavía en evolución, el técnico alemán introdujo algunas novedades, pero presentó siempre un conjunto reconocible y con mayoría de futbolistas de la primera plantilla.
Beñat Prados y Alejandro Rego formaron de inicio el doble pivote, mientras que Johaneko ocupó el lateral izquierdo y Hugo Rincón regresó al once. En ataque, Maroan tuvo la oportunidad que buscaba junto a Yeray, Paredes, Robert Navarro y Berenguer. El Athletic llevó el peso de la primera parte, aunque apenas generó peligro ante la portería de Remiro.
Johaneko fue uno de los jugadores más destacados antes del descanso. El lateral explotó su velocidad y capacidad de desborde por la banda izquierda, aunque la Real Sociedad ajustó su defensa para contenerle. También Robert Navarro volvió a aprovechar sus minutos y mantuvo una intensa batalla con Aihen Muñoz.
Tras el descanso, el Athletic mostró con mayor claridad la propuesta de Terzic: presión alta, intensidad y búsqueda de un juego más afilado. Jauregizar y Nico Serrano entraron al campo, mientras que Rego volvió a actuar como central. El equipo rojiblanco dio un paso adelante en la presión y generó ocasiones de Jauregizar y Navarro, ambas resueltas por Marrero, antes de que Maroan encontrara el premio en un saque de falta.
Más minutos para los titulares
En el tramo final entraron Gerenabarrena, Iñaki Williams, Areso y Sancet. El Athletic siguió dominando ante una Real Sociedad con más jugadores del filial y dificultades para superar la presión rojiblanca, aunque no logró generar ocasiones claras para sentenciar el encuentro y el rival estuvo cerca de crear peligro en los minutos finales.
En el minuto 70 reapareció Vivián, que disputó sus primeros minutos del curso. Guruzeta y Yuri también participaron en el tramo final. Así, Terzic combinó pruebas y rotaciones con el objetivo de que el equipo siguiera creciendo dentro de su estilo.

