El Athletic presentará a la votación de la Asamblea General Ordinaria de socios compromisarios, prevista para el 28 de octubre en el Palacio Euskalduna, las cuentas del ejercicio 2025-26 y el presupuesto para la temporada 2026-27. El tesorero del club, Guillermo Ruiz-Longarte, ha explicado que el cierre del pasado curso registró unos ingresos récord de 192,9 millones de euros, mientras que la previsión para el presente ejercicio baja hasta los 152,6 millones, en gran medida por la ausencia de competición europea.

Durante su exposición, Ruiz-Longarte puso el foco en el gasto en plantilla, que calificó de «muy alto». Esta partida ascendió a 92,99 millones de euros al cierre del pasado ejercicio y está presupuestada en 95,94 millones para la temporada 2026-27. El incremento se explica en buena medida por la previsión de que el equipo se clasifique para disputar competición europea la próxima temporada, lo que implicaría un mayor gasto variable en los contratos de los futbolistas.

Una apuesta a largo plazo

El tesorero defendió que la partida salarial es «muy relevante» y forma parte de «una línea de trabajo usada en la estrategia a largo plazo del Athletic». Según explicó, el club considera necesario mantener el máximo nivel competitivo de la plantilla, retener jugadores, desarrollar su potencial y acudir al mercado cuando sea necesario para reforzar el equipo.

Ruiz-Longarte afirmó que el concepto de crecimiento rentable «sigue absolutamente vigente» y que el club no va a renunciar a «tener la plantilla más competitiva y captar el mayor talento posible» en sus distintas estructuras de fútbol. También reconoció que se trata de «una apuesta de futuro» con un riesgo asociado.

«El gasto en plantilla es muy alto, pero el tiempo y los resultados nos darán la razón, o nos la quitarán, respecto a si era alto o bajo», señaló el tesorero. En su opinión, serán los resultados futuros los que determinen si la estrategia seguida fue la correcta.

Un presupuesto complejo

El responsable económico del Athletic calificó de «complejo» el trabajo de elaboración del presupuesto, teniendo en cuenta los gastos fijos y la ausencia de una tercera competición que genere ingresos deportivos. También apuntó que la estructura de ingresos cae en más de 50 millones de euros, lo que hace que cerrar las cuentas sea «un ejercicio enormemente complejo».

Ruiz-Longarte aseguró que el club ha ajustado al máximo los gastos sin comprometer elementos clave, como el mantenimiento de las infraestructuras y de las estructuras del club. En el apartado de «otros ingresos» se contemplan algo más de 15 millones de euros procedentes de las salidas de varios futbolistas mediante venta o cesión, una partida que, según afirmó, «no altera para nada el carácter competitivo» del equipo.