Real Sociedad y Athletic disputarán en Anoeta la final de la Euskal Herria Txapela, un torneo que desde 2017 enfrenta a los dos equipos que más puntos han sumado en los partidos entre clubes vascos durante la temporada anterior.
La elección del estadio ha generado debate entre algunos aficionados, pero las bases organizativas de la competición regulan tanto la sede como las condiciones económicas. El equipo que más puntos obtuvo en la clasificación de los derbis del curso anterior tiene prioridad para elegir el escenario.
La pasada campaña, el liderato correspondió al Athletic, que acordó con el Barakaldo que el encuentro se disputara en Lasesarre. Aquel acuerdo incluyó un descuento del 50% para los socios del Athletic y de Osasuna, así como para los del Barakaldo por su condición de anfitrión del estadio.
En esta edición, la Real Sociedad propuso Anoeta como sede y pactó con los organizadores una serie de contraprestaciones. Entre ellas figura que sus socios no paguen por el partido. Los socios del Athletic tendrán, como la temporada anterior, un 50% de descuento sobre el precio de las entradas para el público que no sea abonado de ninguno de los dos contendientes.
La propuesta fue aceptada, entre otros motivos, por las condiciones de apertura del estadio, que en un partido de Liga pueden superar los 70.000 euros. Una vez completada la facturación, Euskal Herria Kirola presentará a los clubes el detalle de gastos e ingresos.


