El Rayo-Athletic fue suspendido definitivamente después de que la Coordinadora de Seguridad de la Policía Nacional comunicara al árbitro, José María Sánchez Martínez, que no podía garantizar las condiciones necesarias para continuar el encuentro.
Según informa AS, el acta recoge que el colegiado activó el protocolo correspondiente en el minuto 13, cuando se produjo un lanzamiento masivo de aviones de papel y pelotas de plástico desde distintos sectores del estadio de Vallecas. El partido se interrumpió durante diez minutos.
Tras la reanudación, volvieron a caer objetos desde la zona del fondo de vestuarios, lo que provocó un segundo parón y la retirada de los equipos a los vestuarios. Apenas 16 segundos después de reanudarse de nuevo el juego, se produjeron más lanzamientos, entre ellos botellas de plástico.
El acta señala que ninguno de los objetos impactó sobre jugadores, árbitros u otras personas. La advertencia de la Policía Nacional antes del inicio del partido y su comunicación posterior sobre la falta de garantías de seguridad desembocaron en la suspensión definitiva.

