Dani Vivian vuelve a estar disponible para el Athletic después de superar la lesión insercional en el aductor largo de la pierna derecha que arrastraba desde enero. El central ha explicado que durante varios meses jugó y entrenó con molestias, apoyándose en trabajo específico y antiinflamatorios para poder competir.

«Me debo al club, me sacrifiqué por ello», ha señalado Vivian, que también ha reconocido que en algunos momentos no pudo rendir al cien por cien. «Hay momentos en los que uno tiene que saber que su 80 tiene que ser el 100», ha añadido.

Un proceso de recuperación sin cirugía

El futbolista ha detallado que sufrió una pequeña rotura en la zona insercional del aductor, una dolencia que le provocaba dolor en el abdomen. El tratamiento se centró en ejercicio, trabajo de gimnasio y rehabilitación, sin que se llegara a plantear una intervención quirúrgica.

Vivian ha asegurado que el proceso de recuperación ha evolucionado de forma positiva y que se encuentra «muy bien». También ha afirmado: «Me siento como siempre, incluso mejor». El central ha explicado que tuvo algunas dudas al principio, pero que una vez establecido el programa de trabajo no volvió a cuestionar el camino seguido.

El jugador ya está a disposición de Edin Terzic, aunque todavía no se ha decidido cómo será su progresión ni cuándo volverá a disputar minutos. «Me encuentro muy bien y voy a estar a disposición de lo que me pida el míster», ha declarado.

Sin una fecha fijada para reaparecer

Vivian ha indicado que el Athletic aún debe concretar su regreso a la competición. Entre las posibilidades se encuentra el partido de la Euskal Kopa ante la Real Sociedad, aunque no se ha confirmado que vaya a participar en ese encuentro.

El central también ha explicado que su ausencia del Mundial le dolió, pero ha asegurado que prefiere centrarse en los objetivos inmediatos y avanzar «paso a paso».