
Nico Williams encara la recta final de su recuperación de la pubalgia, lesión por la que permanece de baja desde el pasado 11 de febrero. Tras volver a entrenar con el grupo en Lezama el viernes, este martes dejó abierta la puerta a reaparecer este fin de semana.
En declaraciones a El Chiringuito, el extremo mostró optimismo sobre su disponibilidad: “Estoy bien. ¿Jugar el domingo? Si el míster quiere…”. Además, firmó autógrafos a aficionados que se acercaron a la ciudad deportiva.
La pubalgia ya le afectó en el tramo final de la pasada temporada y este curso ha vuelto a condicionarle el rendimiento. Tras las semifinales de Copa ante la Real, Nico comenzó un tratamiento conservador para evitar el quirófano. Las molestias en el abductor se agravaron en septiembre, después de un verano intenso en el que el Athletic blindó su continuidad hasta 2035 con una de las ofertas mejor pagadas de la plantilla.
En los últimos meses, Nico ha alternado días de mejor y peor evolución y apenas ha completado la mitad de los minutos disponibles. A comienzos de febrero, según informó en exclusiva EL CORREO, el jugador valoró parar varias semanas tras consultar con un especialista y recibir tratamiento fuera del club. Finalmente, optó por el plan conservador de la mano de Jurdan Mendigutxia, profesional que ya trató antes a Iker Muniain y Oihan Sancet.
Con la lesión, Nico se ha perdido nueve partidos. Sus números, con cuatro goles y cinco asistencias, están por debajo de los del año pasado (once dianas y siete pases que terminaron en gol). Su hermano Iñaki había explicado días antes la situación y la necesidad de “darle tranquilidad” por tratarse de una dolencia que puede tener altibajos, pese a la voluntad del jugador de volver cuanto antes.














