
El mundo del fútbol se ha visto sacudido por la creciente presencia de influencers en los estadios, lo que ha generado una ola de indignación entre los aficionados. Muchos sienten que la atención se ha desviado del juego y de la experiencia en el estadio.
“La pasión por el fútbol se está perdiendo entre selfies y publicaciones”,
aseguran algunos seguidores que añoran el ambiente auténtico de los partidos.












