
El presidente del Athletic Club, Jon Uriarte, ha denunciado ante la Ertzaintza un grave episodio de hostigamiento por parte de ultras, que incluye amenazas y agresiones. Este conflicto se ha intensificado desde su llegada al cargo en 2023, tras su decisión de erradicar comportamientos violentos en el estadio de San Mamés.
Hostigamiento a Uriarte
Desde su elección, Uriarte ha enfrentado una campaña de hostigamiento por parte de grupos radicales, especialmente del colectivo Herri Norte. Insultos, amenazas y pintadas han sido parte de la respuesta a su política de «tolerancia cero» hacia la violencia en el fútbol.
Incidentes y reacciones
“Las amenazas sobrepasan una línea roja que no puede ignorarse”
El primer roce significativo ocurrió solo cuatro meses después de su elección, cuando ultras abandonaron el estadio en protesta por la intervención de la Ertzaintza. Desde entonces, Uriarte ha mantenido una postura firme, denunciando comportamientos violentos y responsabilizando a los infractores de las multas impuestas al club.
El clima de tensión escaló tras un partido contra la Roma, donde se lanzaron bengalas, lo que llevó a Uriarte a calificar a los ultras como una «lacra». En diciembre de 2024, Uriarte fue amenazado en la calle, lo que motivó su denuncia ante la policía.
Continuidad del conflicto
A pesar de los esfuerzos del club por mantener la paz, el hostigamiento ha continuado, con pintadas y cánticos en su contra. Uriarte ha expresado su preocupación por la división en la grada, que ha llevado a un ambiente casi de «guerra civil» entre los aficionados.












